jueves, 11 de julio de 2019

LoS HeLaDoS De STRaNGeR THiNGS…



Después del estreno de la tercera temporada de la serie, ha llegado el turno de abrir el carrito de los helados (y nunca mejor dicho). Jordi Roca ha sido el artífice de crear una línea de deliciosos helados inspirados en “Stranger Things”. Junto a su ya mítica heladería “Rocambolesc”, el chef ha creado junto a su equipo, una línea de helados en forma de walkie talkie, de demogorgon y de muchos otros elementos relacionados con la serie

Para promocionar estos helados, el propio chef se ha disfrazado de uno de los personajes de esta temporada (uno q tiene mucho q ver con este postre). Para los q todavía no han empezado la temporada tranquilos, no hay ningún spoiler
Dustin, Eleven’s Power, Grofession, Iceside down, Mini Gorgon y Wakikola son los nombres de los 6 helados q integran la colección y es q cada uno, tiene un sabor diferente

El helado “Dustin” tiene un sabor ácido gracias a la bergamota, lima y pomelo, con frutos rojos y chocolate. ¡Riquísimo!

“Eleven’s Power” es para los más golosos y es q su sabor está compuesto x dulce de leche y cereza, q simula la sangre de la nariz de la protagonista cuando usa sus poderes

“Grofession” son pequeños gofres rellenos de helado, producto q aparece en la serie desde la primera temporada

Para los fanáticos del regaliz negro, “Iceside down”, un helado que simula a Azotamentes, el personaje malvado de la serie, combinado con un toque de yogur delicioso

“Mini Gorgon” es la combinación perfecta de chocolate con frutos rojos, un helado muy alejado al Demogorgon q aparece en la serie incluso. Apetecible, ¿verdad?

“Wakikoka”, con forma de walkie talkie, es un helado fabricado con Coca Cola, caramelo y especias q nos transportarán directamente a los típicos helado q se tomaban en los 80

Pero ¿sabes lo mejor de estos helados? Ya están disponibles en las tiendas “Rocambolesc” de Madrid y Barcelona ¡y son gratis hasta acabar existencias!

miércoles, 10 de julio de 2019

NaVaRRa PaRTe Vi…



Tras el susto de anoche y del vecino psicópata de Sergio, pasé mala noche, me desperté varias veces y no, no fueron x las erecciones matutinas q siempre tengo… Dormí intranquilo pensando q el vecino podría adentrarse en casa de Sergio y mirarnos como dormíamos a través del pasillo… Solo de pensarlo me da miedo, jajaja. Encima Sergio se levantó sonámbulo o no se q hizo, q dio la luz de la habitación a las tantas, nos despertó, volvió a pagar la luz y se volvió a la cama… El corazón a mil x hora… No digo más, jajaja

Hoy nos tomamos las cosas con más calma, no íbamos a madrugar xq no lo habíamos hecho ninguno de los días anteriores, así q nos levantamos tranquilamente, hicimos las maletas xq el día de hoy iba a ser de despedida, desayunamos, nos vestimos y pusimos el bañador y nos fuimos a ver una zona muy chula q Sergio nos había recomendado, ir a las foces (o pozas) para darnos un baño

La primera de las paradas fue en el mirador de Usun, x donde discurría el rio Salazar a través de la foz de Arbayún. Las vistas desde el mirador eran increíbles, estuvimos unos cuantos minutos aquí admirando la belleza del paisaje, ¡q bonito x favor! De aquí, nos fuimos hasta el pueblo de Usun. Me resultó curiosa el tipo de piedra de la zona, como grisácea blanquecina, q me recordó a la zona de las bardenas reales, también en Navarra, pero en la otra punta de la provincia. Hicimos una pequeña ruta, dejando el club de hípica a la derecha, para seguir el sendero y llegar hasta el rio de Salazar. Aquí Sergio nos engañó, xq creíamos q íbamos a ir a las foces y se puso a subir y subir x la ladera y todo para ver el paisaje de nuevo y la canaleta, una conducción de agua de principios del siglo XX q llevaba agua desde la foz de Arbayún hasta el pueblo de Lumbier. Lauris quedó a medio camino, ya q la herida q se había hecho en la selva de Irati la había dejado lesionada, y yo subí hasta la canaleta, la vi, y le dije q me quería bañar en el rio, así q le abandoné y le dije q le esperábamos en el puente

Lauris y yo nos bajamos y nos metimos en el rio, q gusto poder tener los pies en el agua mientras comíamos “Doritos”, jajaja. Lauris es una valiente y se metió entera en el agua. Pensé, ¡ay, madre como se la lleve la corriente!, pero apenas había corriente, solo piedras resbaladizas, zapateros sobre el agua y peces q te comían la mierda de los pies. Me animé y me metí hasta la zona baja de mis huevis, jejeje. El agua estaba fresca. Sergio llego a eso de la una y nos vio en el agua, pero no se quiso meter y hacer unos largos o una coreografía a los Gemma Mengual y Ona Carbonell… Nos salimos del agua, bebimos unos refrigerios para seguir adelante y fuimos hasta la ermita de San Pedro De Usun

Como ya iba siendo la hora de comer, Sergio reservó en un restaurante económico de Sangüesa, de nada le sirvieron las opiniones q nos intentaba vender mientras hacíamos el camino de regreso hacia el coche… En el momento q vio lo del menú a 12 euros, llamó, jajaja. La llegada al pueblo de Sangüesa fue un poco de aquella manera, amenazaba con llover, el cielo se había nublado, había mucho bochorno en el ambiente y nos habían caído algunas gotitas de agua, pero el olor a la entrada del pueblo debido a la planta papelera… Pufff, nos revolvió un poco el estómago, menos mal q en el pueblo, no nos percatamos del olor…

El restaurante era algo modesto, pero bueno, pudimos comer bien en la terraza de la calle. Unas habas pintas y de segundo bacalao al ajoarriero. De postre una rica tarta de la abuela, como un bizcocho… Estaba muy bueno la verdad. ¡Y x un módico precio! Jejeje. Las moscas nos dieron un poco la comida, pero bueno… No pudo ser perfecto. Para el calor q hacía, creo q los tres nos entraron de miedo las alubias, jejeje. Al terminar la comida, dimos una pequeña vuelta x el pueblo, un pueblito recogido y muy pequeño donde Sergio suele hacer la compra de la semana, y como ya estaba allí, aprovechó y fuimos con el al supermercado para q repusiera la nevera

Como todavía era pronto, serian las 16:00h, Sergio nos llevó a toda ostia al monasterio de Leyre, en Yesa. Según la información de “Google Maps” había una visita guiada al monasterio a las 16:30h, x lo q no quiero decir nada de a la velocidad q íbamos para llegar a tiempo… Hay q decir q el coche bala de Sergio es antiguo, y el ruido q hace, aunque la velocidad sea la correcta, parece q aumenta esas sensaciones… Pero era como viajar a través de un agujero de gusano, jajaja

Llegamos al monasterio de Leyre y se puso a llover, rápidamente nos metimos en el edificio de venta de entradas y nos explicaron q la visita guiada ya había comenzado, así q nuestro gozo en un pozo… La hicimos x nuestra cuenta mientras Sergio se bajó la aplicación para poder escuchar las explicaciones q la guía nos daba. Con la entrada te daban una llave con la q tenías q ir abriendo y cerrando las estancias a las q accedías. Este lugar es considerado el epicentro del nacimiento del Reino de Navarra (algo así como San Isidoro lo es para el Reino de León), así q la visita es obligatoria. Este monasterio está vivo, ya q en él se encuentran conviviendo unos veinte monjes benedictinos q a determinadas horas realizan los cantos gregorianos, una lastima q x tiempo no pudiéramos presenciarlos, hubiera estado bien

A la salida de la iglesia y al ir a admirar las vistas de la zona, nuevamente nos encontramos con un hombre al q le gustaba la historia, era catalán x su acento, y nos empezó a contar historias sobre las batallas de Carlo Magno, q había estado x Navarra y había perdido y la historia lo habría ocultado… Curioso cuanto menos

Antes de llegar a Navascués, Sergio quiso q conociéramos un pueblo q se ve a través de la carretera q va a su casa, a escasos kilómetros de donde vive, esta en lo alto de una montañita y se llamaba Aspurz. La verdad q el pueblo era mas bonito verlo desde la carretera q una vez en él, jejeje, xq no tenia nada interesante, pero bueno, le hizo ilusión enseñárnoslo y lo vimos. Tras irnos de aquí nos enseño la otra foz q esta al lado de su casa, con su piscina fluvial y todo, se trata de la foz de Benasa. Si alguna vez volvemos a verte Sergio, queremos pasar una tarde en el agua de este lugar, q tranquilo y guay q estaba

Ahora si q si, al llegar a casa y subir la compra de la semana de Sergio, nosotros nos cogimos las maletas y todos nuestros bártulos y nos despedimos de Sergio. Con mucha pena xq le dejábamos allí solito y abandonado, pero sabemos q el sabe cuidarse de si mismo. El camino se hizo algo cauteloso xq se puso a llover en forma de tromba de agua y hasta q no entramos en el País Vasco, la cosa no mejoró nada… Pero bueno, fuimos sin prisa, pero sin pausa, jejeje

Solamente quiero daros las gracias chic@s, x este maravilloso fin de semana q me hicisteis pasar. Me vino muy bien, despejar y olvidar. Se agradece tener amigos como vosotros q hacen q este pequeño fin de semana en Navarra se haya convertido en un bonito recuerdo. ¿Planeamos el siguiente destino? :)

martes, 9 de julio de 2019

NaVaRRa PaRTe V…



El calor hacia mella en la selva de Irati y nosotros llegamos con cinco minutos de antelación al restaurante casa Sario, en el pueblo de Jaurrieta. Lo cierto es q la recomendación q le hicieron a Sergio sus compañeros, mereció totalmente la pena, xq comimos muy bien y muy económico, ya q x unos 17 euros cada uno comimos tres ricos platos. No recuerdo muy bien el nombre completo de algunos de ellos, pero en mi caso me pedí una especie como de cestita de hojaldre rellena de verduras y un bistec. Todo muy bueno y q nos sentó genial, ya q antes de marchar nos dimos una vuelta x el pueblo y tengo q decir q me gustó mucho. Muy cuidado, con esos caseríos grandiosos de la zona, su frontón de pelota vasca… Una gozada y un pueblo recomendable para visitar y perderse x sus callejuelas con los balcones floridos

Como Sergio había bebido vino para comer junto con Lauris, de nuevo me volvió a tocar a mi llevar el coche, x ser chico sano, jejeje. Nos adentramos en la bala a 695ºC y pusimos rumbo hasta la otra entrada de la selva de Irati, q se entra x la zona de Ochabavía (o en vasco Otxagabia). La verdad q me encantó poder conducir el coche x estas carreteras con curvas de montaña es algo q me encanta hacer y q disfruto como un enano (lastima q no hubiera llevado mi Copito para haber conducido con ellas en mi modo sport, jejeje). Sergio nos indicó un lugar en lo alto de la carretera donde se veía todo el valle de Salazar, desde lo alto de la sierra de Abodi. Unas vistas espectaculares q transmitían paz y sosiego. Algo de lo q creo q todos andamos muy necesitados. Necesitamos parar y contemplar lo q tenemos alrededor, q son cosas preciosas, y debido al ajetreo de vida q llevamos, no lo tenemos en cuenta. Gracias Sergio x habernos traído hasta aquí, parar y contemplar esto, fue impagable

A partir de aquí, Sergio volvió a coger el coche y nos pusimos a bajar la sierra de Abodi, ya q el punto de información de la selva de Irati estaba en el fondo del valle, junto al rio Irati. Este ha sido uno de los paseos en coche más bobitos q he contemplado en mi vida. La carretea discurre a través de hayedos ¿se puede pedir más? Cuando aparcamos, Sergio saludo a su otra compañera de trabajo, q le reconoció después de unos segundos hablando, jejeje. Éramos VIP, y nos recomendó hacer una pequeña ruta x entre los hayedos hasta llegar a uno de los extremos del embalse de Irabia (si, conecta las dos puntas de entrada de la selva de Irati este embalse, es inmenso)

Cogimos las mochilas, con provisiones, y nos pusimos ha hacer la ruta circular para q nos diese tiempo y q no se nos hiciera de noche. La verdad q no fue nada difícil, un pequeño repechín de subida, pero una vez q estabas en el camino, era todo plano. Parece mentira la sombra q dan los hayedos centenarios, ya q el calor q hacía apenas se notaba con la rica sombra q nos ofrecían los árboles. Hablábamos, íbamos riendo, contándonos cosas, admirando el paisaje, hasta q Lauris en un pequeño recuerdo de su etapa estudiantil como bióloga, se puso a mirar unos frutos q había en un arbusto al lado del camino, no miró hacia delante y metió el pie en un agujero q le hizo tropezar y caer como un sapo al suelo. Yo lo vi todo a cámara lenta… Lo tengo grabado en mi retina. Raspó toda la rodilla derecha en el suelo de la selva de Irati, dejando allí su material genético para el resto de fauna invertebrada q buscase alimento x el suelo… Pobre, ¡y nosotros sin botiquín! En carne viva q le quedó… Reconozco q me asusté al principio, pero acto seguido al ver q estaba bien me empecé a descojonar de la risa, lo siento, soy así…

Cuando la tullida se nos repuso, seguimos la travesía x el sendero y cada poco parábamos para q descansase y tomara fuerzas. No llegamos hasta el final del embalse, lo acortamos, pero hicimos una ruta de unos 5 km, para alguien q no está acostumbrado a caminar, fue todo un logro, jejeje

Pudimos descansar también junto al rio Irati, donde aprovechamos para hacer unas cuantas fotos, y más tarde nos acercamos hasta la cascada del cubo, uno de los sitios más bonitos de la zona (y ya es decir, xq la zona en si es preciosa toda ella). Si vuelvo a este lugar, me quedo con los pies metidos aquí durante horas, jejeje. Aprovechamos bien el día, xq nos fuimos de allí casi anocheciendo, nos aguardaban unos cuantos kilómetros más de vuelta a casa y temíamos x el deposito de combustible de Sergio, q lo llevaba al mínimo y según el con eso le daría para unos 100 km… No quisimos comprobarlo y repostamos gasolina en Ochagavía…

Cuando llegamos a casa, nos recibieron los 19 gatos q había x allí campando a sus anchas, nos duchamos y cenamos de latas de conservas. Todo muy light mientras veíamos a Sergio con el móvil entre las manos, jajaja y no prestando atención a la experiencia de aislamiento q veíamos en “cuarto milenio”, hasta q oímos unos golpes en la puerta del piso de Sergio y se nos encogió el culo… ¿Habría sido su único vecino de mirada intimidatoria q x la mañana salude y no me dijo nada? Q miedo pasamos, nos fuimos a dormir y cerramos la puerta x si acaso…

lunes, 8 de julio de 2019

NaVaRRa PaRTe iV…



La verdad q después del tute q nos dimos el día anterior, volvimos a caer como cestos en la cama y descansamos francamente bien, salvo Lauris q se agenció el matamoscas y estuvo durante la noche matando moscas xq no le dejaban dormir… Yo como me había tapado con una sábana, no noté su presencia

Nuevamente la idea era levantarse temprano para aprovechar el día, pero no, volvimos a hacer lo q se nos puso en la punta de los cojones, jajaja, y nos levantamos sobre las 9 o así de la mañana. Mientras nos preparábamos, desayunábamos, matábamos moscas y demás nos dieron casi las 11 de la mañana y allí estábamos, en Navascués

Hoy fue un día especial, xq después de la bronca q habíamos tenido antes de comenzar al viaje x culpa de Sergio y su pedido de cecina de 10 euros/kg, dejamos de ser mala gente y le dimos el taco de cecina q nos había encargado… Fueron 14 euros/kg, y era de embutidos Ezequiel. Tras esta alegría q no se esperaba, fue a dejarla a su centro de operaciones, es decir, al lugar de trabajo para q sus compañeros pudieran degustar algo típico de León. Si, fuimos al trabajo de Sergio en un día de diario en el q el no trabajaba, jejeje, pero nos quedaba de paso para ir al destino q tanto ansiábamos todos… La famosa selva de Irati

Yo lo desconocía, pero Muelis me dio unas nociones básicas, jejeje. A la selva de Irati se puede acceder x dos carreteras: La del oeste x Orbaiceta (valle de Aézcoa) y x el este x Ochagavía (Valle de Salazar). A mi me llamaba mucho la zona oeste, la de Orbaiceta xq allí se encontraba una antigua fabrica de armas del siglo XVIII, aunque estaba en ruinas, las fotos q había visto del lugar merecían la pena y decidimos comenzar x allí

Cogimos el “Megane” de Sergio q iba a fuego x aquellas carreteras, jajaja y llegamos hasta el pueblo de Jaurrieta, donde a Sergio le habían recomendado sus compañeros de trabajo, comer en el restaurante casa Sario, x lo q hicimos una reserva para tres sobre las 15:15h, de esa manera podíamos ver varias cosas durante lo poco q restaba de mañana. Cogimos la bala y llegamos a la fabrica de armas de Orbaiceta (o en vasco Orbaitzeta). Estaba algo nublado cuando llegamos a la explanada donde hay una quesería y una casa rural y comenzamos a inspeccionar el paisaje… Aquí nos encontramos con un señor jubilado de la Renfe q empezó a hablarnos de política, de los lugares q estaba visitando, andando, de la historia de Navarra, del País Vasco… No sé, el señor era muy majo y agradable y se le veía q controlaba de historia, pero mezclaba muchas cosas, se evadía, y no sacamos nada en claro, aunque luego buscamos cosas q nos había dicho y parecía q eran reales, jejeje. Si con algo nos quedamos de ese señor, fue con su lema de vida: Anda y vive

Mientras Sergio le daba coba, Lauris y yo fuimos a hacernos fotos y disfrutar del paisaje. El hombre nos comentó q podíamos ir a ver unos dólmenes q había unos kilómetros hacia arriba, y fue decir eso para q a Sergio se le encendiese la bombilla para ir a ver donde estaban. Esto se tradujo en q cogimos el coche sin tener la más remota idea de donde se encontraba aquello y se puso a circular x la carretera super estrecha y donde la niebla comenzó a engullir el paisaje… Llegamos a un pequeña explanada donde había un coche aparcado y un pequeño cartel informativo en el q ilustraba la senda q había q tomar, pero sin equitación ni provisiones (llevábamos un escaso paquete de panes de pipas y dos botellas de agua fresca), no nos atrevimos a caminar… X lo q dimos media vuelta para ir ya, ahora sí, a la selva de Irati

Para ello, volvimos a montarnos en el “Megane” supersónico y pusimos ahora rumbo al embalse de Irabia, en plena selva de Irati. Sergio no obedece las instrucciones q le iba indicando el GPS de “Google Maps” y aunque nos condujo bien casi siempre, en algún momento el decidió no hacerle caso… Pues bien, mientras yo le decía q era x la carretera recta, Sergio vio una señal con una hoja de roble dibujada x un niño de 7 años, y decidió seguirla xq era el logo de Irati… Mientras yo le replicaba q era todo recto, todo recto… Pues bien, a una quesería q fuimos a parar… Después de dar la vuelta y no caer x una acequia, obedeció mis órdenes, y llegamos hasta el punto de información de Arrazola, donde x un módico precio de 5 euros, puedes acceder x las dos entradas al parque. Allí los chicos del punto de información conocieron a Sergio (tu eres el famoso Sergio, le dijeron), y nos hicimos amigo del chico con pendientes y piercings q nos explicó lo q ver en la zona… Estaba un poco alterado. Nuestro destino era el embalse de Irabia, x lo q condujimos unos kilómetros más mientras adelantábamos a la familia californiana q se paraba cada dos x tres para fotografiar vacas pastando a escasos 3 metros de la carretera, jejeje

El embalse es una zona preciosa, rodeado de hayas centenarias y con unos paisajes muy chulos. La verdad q es un paraje q merece la pena ser visitado. Tras esta visita, nos fuimos hasta Jaurrieta de nuevo, ya q la hora de comer se acercaba y nos quedaban unos 30 km de recorrido. Son distancias cortas, pero con carreteras con muchas curvas, x lo q no se puede ir muy deprisa y además hay q disfrutar viendo este precioso paisaje

domingo, 7 de julio de 2019

NaVaRRa PaRTe III…



No se si el descaso en el parque nos vino mejor, o nos vino peor, jajaja, xq la verdad q nos dejó algo aplatanados… Y es q era algo normal, hacía muchísimo calor. Así q decidimos buscar una cafetería en la q poder relajarnos otro rato más y despertar tomando un café. Hay q decir, q el plan q se iba a seguir ahora no estaba nada claro… Xq no sabíamos si íbamos a aguantar hasta las 23:00h para ver los fuegos artificiales, a las 19:00h comenzaba una orquesta en la plaza del castillo q Lauris quería ver… Íbamos improvisando sobre la marcha, pero lo q estaba claro es q ahora mismo lo q necesitábamos era encontrar una cafetería. La encontramos, cerca del palacio de congresos Baluarte, en una pequeña calle peatonal entre la calle navas de Tolosa y la calle padre Moret

No recuerdo el tiempo q estuvimos allí, pero lo q si es cierto es q el café con hielo de Lauris se deshizo rápidamente… Tranquilamente habría unos 36ºC… Bajamos x el paseo de Pablo Sarasate hasta el monumento de los fueros, y allí tomamos la avenida Carlos III el noble para ir en busca del monumento al encierro. Una estatua curiosa típica de España

La hora de comienzo de la orquesta estaba próxima, x lo q nos fuimos de nuevo a la plaza del castillo para poder disfrutar un rato allí. Nos quedamos durante la hora y pico q estuvieron cantando los artistas. Canciones de ayer, de hoy… Canciones q la gente conocía y q supuso un éxtasis cuando tocaron la canción de Raphael “Mi gran noche”, ahí el publico lo dio todo, ¡como nosotros! Jajaja

Cuando terminó la orquesta, decidimos de nuevo deambular… Eran las 21:00 h aproximadamente, y estábamos cansados la verdad. Todo el día de pie, pisando botellas, vasos, suelos pegajosos, esquivando gente, vigilando nuestras cabezas para q no nos cayesen cosas en el cogote… así q decidimos ir hasta la zona de la plaza de toros. Allí curiosamente vimos a Manu, el concursante del programa “Boom” y componente de “Los Lobos”, q ganaron el bote mas importante de la historia de la televisión mundial, con cerca de 6 millones de euros…

Paseando x las calles, haciendo tiempo, nos pudimos fotografiar en la famosa curva de estafeta, donde x lo general los toros siempre suelen resbalar en los encierros xq siempre está resbaladiza… No entiendo xq no echan sangría, con lo bien q pega los pies, jejeje

Entre pitos y flautas, decidimos q nos íbamos a quedar a ver los famosos fuegos artificiales, a Sergio le hacía ilusión, ¡xq eran internacionales! De una pirotecnia austriaca… Le concedimos su deseo xq era el día de su cumpleaños, jejeje. Pero antes, buscamos un lugar para cenar, un kebac… El lugar en el q más he tenido q esperar para hacerlos, jajaja. ¡Mas de media hora! Entiendo q había gente en la cola, pero no más q en cualquier otro kebac de León… Se olvidaron de nuestro pedido y tuvimos q reclamarlo. Encima te ponían las salsas en un bote… ¿Desde cuando hacen eso en un kebac? No sé, me pareció todo muy extraño, jajaja, pero cuando los tuvimos entre nosotros, nos fuimos hasta la explanada verde de la Ciudadela para cenar allí mientras veíamos los fuegos artificiales. Escasos 15 minutos… Decepción, jajaja

Tras esto, la noche comenzó a refrescar y nosotros partimos de nuevo hacia el barrio donde habíamos dejado el coche… Nos esperaban otros 40 minutos de viaje hasta volver a Navascués

sábado, 6 de julio de 2019

NaVaRRa PaRTe II…



¡¡¡Felicidades, Sergio!!! Cuando nos levantamos fue lo primero q hicimos, felicitar a Sergio, después de salir del cuarto de baño tras más de media hora encerrado en el… ¿Q estaba haciendo? No lo sabemos, pero según el solo fueron 10 minutos, jajaja. Su primer cumpleaños fuera de casa, no se cumplen 36 todos los días. X eso, le hicimos q soplase las velas en una magdalena y le hicimos un pequeño regalo, un polo y una camiseta para q renovase su fondo de armario… Pero como si no, xq le cogimos la talla M y usa una S. ¡Lauris, y mira q te lo dije, la S, ¡la S! Jajaja

La idea del día de hoy era la de ir a ver el chupinazo a Pamplona, para dar comienzo a las fiestas de San Fermín. Fuimos a Pamplona, pero salimos relativamente tarde, ya q en teoría nos íbamos a levantar a las 7:00 de la mañana… Al final salimos de casa sobre las 10:00 o así, jejeje. Como Sergio tenía q ir con el móvil en la mano, xq le llamaban cada poco para felicitarle y le escribían también mensajes, me cedió las llaves de su “Megane” y tuve q llevar el coche hasta Pamplona. Q odisea… Jajaja, se me hacía super raro conducir ese coche, después de estar siempre con mi Copito. Aparcamos en una zona de nueva construcción, a la q llegamos al centro en 30 minutos caminando

Lo primero en lo q nos fijamos fue en q nuestro atuendo para visitar la ciudad en plenas fiestas, no era el correcto. Toda la gente iba de blanco, con la pañoleta roja atada al cuello y el fajín rojo en la cintura… De los tres, la q tenía algo blanco era Lauris, jejeje. ¡Hasta los guiris iban de blanco! Vaya fallo, jajaja

Como era prácticamente imposible adentrarse en la zona de la plaza del ayuntamiento x las hordas de gente q había, decidimos ir a la plaza del Castillo, donde había pantallas gigantes q iban a retransmitir en directo el chupinazo para toda España y el mundo. Pues bien, para allí q fuimos. Nos cobijamos a la sombra de unos árboles, donde se veía bien la pantalla y donde unos cuantos jóvenes ya estaba festejándolo, tirándose x encima la sangría y quedando de color rosa sus ropas en vez de blancas. Yo pensaba, como me caiga una puta gota de vino en la ropa, ¡ra-jo! A escasos 15 minutos de q el chupinazo diera comienzo, la plaza comenzó a llenarse de gente… Y más gente, y más… Madre mía como se puso en unos pocos minutos. X mi altura, yo veía la pantalla (Lauris y Sergio les costaba algo más) e iba diciéndoles, quedan 10 minutos, quedan 5, quedan… Y ya no vi más, xq a escaso minuto, toda la gente comenzó a levantar los brazos para enseñar la pañoleta de San Fermín y ya ni pantalla ni ostias, jajaja. Entre el jolgorio y las voces de la gente, no se oía nada y solo cuando la multitud estalló al unísono y comenzó a dar botes y saltos, la sangría volaba x los aires, al igual q las botellas, vasos y flotadores varios, entendimos q el chupinazo había dado comienzo a las fiestas de Pamplona

El suelo estaba pegajoso, daba asco caminar x la plaza, x eso comenzamos a movernos para intentar ir a algún lugar y ver q se cocía en este sitio. Mucha gente, había q resguardarse del sol y q mejor manera q adentrarse x las callejuelas… Pero había otro inconveniente, ¡la gente tiraba calderos de agua a la calle para refrescar al personal! Esto la peña extranjera lo debe de flipar, jajaja. Íbamos los tres mirando hacia las ventanas para q no nos cayese nada a la cabeza, jajaja, y mientas la multitud se desperdigaba, entramos en una tienda para comprar algo típico de aquí, ¡el fajín de San Fermín! Como auténticos navarricos, jejeje. Le dijimos a la chica de la tienda q como se ponía, y tiene una explicación. Las mujeres lo llevan en el lado derecho y los hombres al lado izquierdo. Amablemente la mujer nos los ató y quedamos Lauris y yo hechos un pincel. Ya no llamábamos tanto la atención, ya teníamos un atuendo más navarro, jejeje

En este tipo de fiestas, lo mejor es salir x la calle y dejarse llevar, ya q a los bares no puedes entrar. La fiesta está en la calle, con las charangas paseando x ellas, las bandas de música… Pufff, yo flipé un poco xq había muchísima gente, y después de pedir en una tienda del casco antiguo una botella de agua y Lauris una cerveza, nos quedamos disfrutando x entre las calles de como disfrutaba la gente, bailando, riendo y gozando sin parar

El sol apretaba q daba gusto y las sombras x la ciudad estaban muy cotizadas. Pasaron como unas dos horas o así y decidimos q era la hora para ir a comer. Comprar algo y poder comerlo tranquilamente en algún parque. Vimos un “Carrefour Express” y allí hicimos avituallamiento, jejeje. Unas ricas ensaladas, pan y Sergio se cogió media sandia… Como no veíamos ningún parque, nos pusimos a comer al inicio de la calle mayor, apoyados en la pared de la iglesia de San Lorenzo, q se estaba fresquito bajo la sombra y donde pudimos descansar durante un gran rato. Como a casi todo el mundo le pasa, después de comer entra sueño, x lo q nos acercamos al parque de la Taconera y allí entre un bonito parterre, nos tumbamos a la fresca a descansar junto con otra mucha gente…

La segunda parte de este día la describiré más adelante…

viernes, 5 de julio de 2019

NaVaRRa PaRTe I…



Pues x fin llegó el día, ese día q no sabíamos cuántos íbamos a ser para ir a visitar a Sergio a Navascués, provincia de Navarra… Y cuando x fin supimos los q íbamos a ser, Lauris y yo, el viaje comenzó con una pequeña polémica, jajaja, y nuevamente x el mismo monotema q siempre le preocupa a Sergio…  ¡La comida! Esta vez el producto destacado fue la cecina, q tiene el gusto de unirse al selecto club de la salchicha prefabricada, los espaguetis de la discordia y el jamón york campestre… ¡Bienvenido taco de cecina de 10 euros/kg!

Más adelante contaré la odisea con el taco de cecina, pero vayamos x partes… Salimos de León a eso de las 18:00h, recogí a Lauris x su casa y pusimos rumbo a Navarra. Tengo q decir q Lauris es sensacional, una amiga con la q puedes hablar de cualquier tema, te escucha, te entiende… Es una buena copilota, siempre está contando cosas y eso se agradece xq el viaje se hace más ameno. ¡Te quiero siempre a mi lado cuando viajemos! Jajaja

Ella me conoce y sabe cuales son las normas cuando viajamos… Al ser un trayecto “corto”, lo hicimos del tirón, no estuve cansado ni nada x el estilo, pero queríamos llegar cuanto antes a ese lugar en el q Sergio lleva unos cuantos meses trabajando, donde es feliz viviendo uno de sus sueños, trabajar en la selva de Irati

El trayecto como ya he dicho fue muy ameno, estuvimos hablando todo el rato y esta vez fui a 120 km/h, cosa q Lauris no me dijo nada, pero estoy seguro q agradeció, jajaja. Nos dio tiempo también para hablar con Olguis, q esta vez no pudo venirse junto con Manu a disfrutar de este precioso viaje, pero estoy seguro q cuando organicemos otro, se vienen seguro :)

Llegamos a eso de las 22:30h, tras mas de cuatro horas x autovía, el ultimo tramo hasta llegar a Navascués fue x nacional, pero la carretera era buena y no se hizo largo el trayecto. Sergio nos esperaba a la entrada del pueblo para indicarnos donde debíamos aparcar… Allí estaba, esa sombra ensotanada esperando a sus amigos del viejo Reino de León, jajaja

Cuando aparcamos, nos abrazamos efusivamente, era la primera vez q alguien le iba a visitar (espero q esto lo tenga en cuenta en un futuro, gracias) y de ese abrazo tan efusivo, me volvió a doler la costilla (creo q la lesión permanece ahí, gracias, señora Burón). El lugar cuando levantamos la vista era como viajar en el tiempo a los años 60… Como a un pasado devastado x una catástrofe nuclear… Esos pequeños bloques semi abandonados, rodeados x multitud de gatos (creo q en esa explanada de parking había como unos doce gatos), con las ventanas tapiadas x chapas metálicas y las fachadas con agujeros como si allí se hubiese vivido una batalla campal… De primeras nos sorprendió el lugar, pero es el q Sergio ha elegido para vivir…

La entrada al portal, con esas puertas abiertas de par en par, hacía q los gatos campasen a sus anchas x el lugar… El olor era asqueroso, a orines de gato… Sin luz en las escaleras, subimos las maletas con la ayuda de la linterna del “Xiaomi” de Sergio, jajaja. Ya en el piso, tenemos q decir q era grande, austero, y q con un poco de gusto decorándolo, estaría muy chulo. Había muchas moscas, según Sergio de la fruta, es probable, había bastante comida en la encimera de la cocina

Como no teníamos hambre todavía, y eso q eran casi las 23:00h, salimos a pasear x el pueblo, para ver como era el lugar donde vivía Sergio. El lugar es muy pequeño, sin nada q hacer en kilómetros a la redonda… El ultimo superviviente podría hacer un reportaje sobre la gente q vive en estos pueblos, jejeje, ya q el pueblo más grande y cercano es Sangüesa a unos 36 km

Cuando volvimos a casa, xq el pueblo es pequeñito, ya nos pusimos a cenar en la cocina de Sergio. Nos había preparado ensalada de pasta, a la q le había añadido de todo… Sandia, atún, maíz, guisantes, pimiento, tomate, zanahoria, aceite y sal, jajaja. Seguro q me queda algún ingrediente más. Fue contundente, pero nos sirvió para poder llenar el estómago. Decidimos poner todas las camas en una misma habitación, para dormir en plan comuna. Fue una gran idea, x lo q Sergio, como buen anfitrión nos cedió las camas y el durmió en un colchón en el suelo. Gracias Sergio, te agradeceremos siempre ese gesto q tuviste hacia nosotros

Tras ducharnos en aquella ducha minúscula en la q yo tuve q abrir la puerta para lavarme el culo, jejeje, nos relajamos un rato en el sofá del salón y cuando x fin bajamos la cena, nos fuimos a dormir. Caímos como cestos en menos de 5 minutos…